Lanzarote y las restantes islas canarias constituyen un lugar de obligado paso entre Europa, África y América. Se encuentran a una distancia de 1.000 Km. de la España peninsular y a 100 de la costa africana. Lanzarote es la más oriental y septentrional de las Islas Canarias. Ocupa una superficie de poco más de 800 km2 y su relieve es bajo y poco montañoso. La altura máxima no alcanza los 700 metros sobre el nivel del mar. Se trata de una Isla de origen y fisonomía volcánicos.
Declarada reserva de biosfera en 1993 por los altos valores naturales que contiene, dispone de un plan de ordenación territorial y urbanística para toda la Isla, contemplando un techo de plazas turísticas y un ritmo anual de crecimiento para alcanzarlas.
La Temperatura media anual es de 20ºC / 68ºF, muy similar a la del mar.
La temperatura media en agosto es de 24,6ºC / 76,28ºF, y de 17ºC / 62,6ºF en enero.
Estas temperaturas propician un clima excepcional que se debe tanto a la situación geográfica como a la influencia del mar. A pesar de la proximidad del desierto del Sahara, el clima no es desértico debido a que la corriente marina fría proveniente del Golfo de México actúa como regulador atmosférico, sobre todo en las zonas costeras.
En Lanzarote se puede disfrutar todo el año, debido a su clima y a sus múltiples actividades. Podemos recorrer la Ruta de los Volcanes en el Parque Nacional de Timanfaya, y descubrir cada rincón de la isla a pie, a caballo o en bicicleta, a través de sus hermosos senderos.
Tampoco le dejarán indiferente el grupo de islotes conocido como Archipiélago Chinijo; un singular parque natural formado por La Graciosa, Alegranza y Montaña Clara, junto a los Roques del Este y del Oeste.
Otro atractivo de la Isla son sus maravillosas playas de aguas cristalinas, blancas y brillantes o de arena oscura y un mar tranquilo y relajante o de fuerte oleaje, ideales para la práctica de deportes como el surf o el windsurf. Los amantes del buceo y la pesca deportiva también pueden encontrar en la isla una interesante y colorista fauna marina bajo las formas volcánicas.
Y los amantes del golf, encontrarán magníficos campos donde practicar este deporte, con el mar y el paisaje volcánico de fondo.
Lanzarote es un lugar único para disfrutar y vivir todo el año rodeado de una naturaleza peculiar y encantadora, de un clima excepcional y de una oferta de actividades envidiable, sin olvidar su gastronomía, arte y cultura.